Más allá de los límites de tu mente

menú

Julio-2016, Sabiduría iniciática

Aceptación

Aceptación

En un pueblo de pescadores vivía una joven que dio a luz a un niño sin estar casada. Sus padres se sintieron humillados y le preguntaron quién era el padre. Asustada, ella se negó a decírselo. El pescador al que amaba le había confiado en secreto que iba a marcharse a hacer fortuna y que volvería para casarse con ella. Sus padres insistieron. Desesperada, ella designó como padre a un monje que vivía en las montañas.

Los padres, ultrajados, se marcharon con la joven a casa del monje. Aporrearon la puerta hasta que abrió y le tendieron el bebé.

- Este niño es tuyo; por lo tanto tú eres el que debe cuidar de él.
- Si es así… – dijo el monje.

Cogió al niño en sus brazos y despidió a los padres con un saludo. Durante ese tiempo se dedicó a cuidar y educar al niño.

Pasó un año y el verdadero padre volvió para casarse con la joven. Inmediatamente se dirigieron a las montañas a la casa del monje para pedirle al niño.

- Danos a nuestro hijo. – le dijeron.
- Si es así... – respondió dándoles el  niño.

Compartir en:

Whatsapp Facebook Twitter Google+

Comentarios

*Tiene que marcar la casilla "No soy un robot" para continuar

(*) Los campos en rojo son obligatorios.

Fecha: 08-09-2016 04:09

Nombre: TITI.

profunda aceptación es total desapego

Fecha: 22-08-2016 06:08

Nombre: HIMAR

La aceptación del niño conlleva la aceptación de sí mismo. El monje sabia que aunque su madre no lo supiera, tanto el niño como ella formaban parte de él mismo. La negación tendría como resultado la negación de sí mismo. Acepto el error del ego de la madre para enseñarles con su comportamiento lo irreal que hubiera sido negar al niño. Es más que evidente que el ego dominaba las vidas de los padres, desde que lo dejaron con el monje hasta recuperarlo fueron esclavos del ego.