Más allá de los límites de tu mente

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Julio-2017, Conferencia de Pathwork nº 207

El significado y simbolismo de la sexualidad

El significado y simbolismo de la sexualidad

Saludos y bendiciones para cada uno de ustedes.  

Cada manifestación humana, sea natural, instintiva o hecha por el hombre, tiene un profundo significado espiritual. Toda experiencia humana siempre es simbólica de un significado más amplio, más profundo y más pleno. 

La conferencia de esta noche tratará acerca del significado espiritual de la sexualidad. En una de las conferencias tempranas hablé de tres aspectos de la gran energía única, universal y creativa: la fuerza erótica, la sexual y la del amor. Las tres son realmente aspectos de la misma fuerza. Sólo aparecen como claramente diferentes dentro del reino estrecho del ego. Usaré el término “sexualidad” para representar la fuerza creativa total y hablaré de su propósito y su significado espiritual tal como se manifiesta en el reino humano. El modo en que se manifiesta la sexualidad varía de acuerdo con el desarrollo de cada ser humano. Hablaremos del principio de la sexualidad en el individuo totalmente autorrealizado, en la persona promedio y en aquellos que tal vez están todavía en un nivel de desarrollo espiritual muy bajo y por lo tanto, están severamente bloqueados y escindidos.  

La fuerza sexual es una expresión de conciencia que está intentando alcanzar la fusión.  Todos ustedes saben que la fusión, que también pueden llamar integración, unificación o unidad, es el propósito de la Creación. Cualquier término que uses, la meta final de todos los seres escindidos es reunificar los aspectos de la gran conciencia individualizados y separados con la totalidad. Los aspectos escindidos están integralmente conectados a una gran fuerza que motiva a los individuos a intentar ir hacia la unificación. La atracción de esta fuerza es irresistible: existe en todos los organismos aun en los inanimados, donde la inteligencia y la percepción humanas todavía no lo pueden observar.  

El poder de la sexualidad en su forma más ideal puede transmitir más plenamente que cualquier otra experiencia humana lo que son la dicha espiritual, la unidad y la ausencia de tiempo. En la experiencia sexual total atraviesas los confines del tiempo y el estado de separación a los que te ha atado tu mente limitada. A través de tal experiencia se te recuerda tu verdadera existencia en lo eterno.  

La dichosa experiencia de fusión y la sensación de ausencia de tiempo en la unión sexual depende de la unificación de los individuos en cuestión y por lo tanto, de sus actitudes en todos los niveles de su ser.  Si la experiencia sexual es una expresión de los niveles físico, emocional, mental y espiritual, y si estos niveles están unificados entre sí sin ningún conflicto, entonces las personas que expresan su ser en todos estos niveles de acuerdo con la ley espiritual, tienen una experiencia sexual que es todo lo completa, plena, rica, alegre, nutritiva, sustentadora, que les permite avanzar y que es reminiscente de la realidad espiritual que puede ser una experiencia humana. Entonces, en esa experiencia dichosa de unión total, la plenitud trasciende la satisfacción y el enriquecimiento personales. De este modo, estos individuos están cumpliendo también una tarea en el universo. Esto podrá parecer extraño ya que el cerebro humano está habituado a igualar la tarea y su cumplimiento con algo arduo, difícil o aun desagradable. En realidad, cuanto más completos sean la alegría, el placer, la dicha y el éxtasis, más poder creativo se agregará a la reserva universal. Cada una de tales experiencias es como una nueva estrella encendiéndose en algún lugar de la Creación y volviéndose otra antorcha más en la oscuridad del vacío que está destinado a ser llenado.  

¿Cuál es el significado de la experiencia sexual en el nivel físico? ¿Qué significa el impulso a unirse físicamente? Las respuestas usuales, tales como la perpetuación de la raza o la necesidad de placer, son sólo respuestas parciales y además, bastantes superficiales. Cuando dos seres humanos son atraídos el uno por el otro, podríamos decir que anhelan conocerse, revelarse mutuamente, permitir que los conozcan y los encuentren, y encontrar el ser verdadero de la otra persona. Al revelarte a otro ser, tu propio ser verdadero puede entrar a la dimensión completa del yo de la otra persona que también está buscando conocerte. Este deseo mutuo que es energizado por una fuerza involuntaria crea un sentimiento y un anhelo electrificantes y dichosos.  

Si esta atracción existe meramente en el nivel físico sin que los otros niveles entren en la expresión al menos en alguna medida, la experiencia resultante causará decepción y dejará mucho que desear. No puede ser nunca más que la representación más infinitesimal y superficial de aquello que el alma anhela realmente pero es demasiado ciega como para entender e intentar alcanzar. El intento de alcanzar unión completa con otra alma requiere un proceso de purificación y unificación tal como tu camino.  

Dado que la conciencia humana, limitada y ciega, sólo anda a tientas en la oscuridad, muy a menudo tu atracción hacia otra persona no está dirigida a la persona real sino más bien a una imagen fabricada en tu mente de lo que la otra persona debería ser para satisfacer tus necesidades reales o imaginarias. A menudo ignoras totalmente y niegas deliberadamente a la persona real. La persona que desea insiste en su ilusión y se enoja cuando la ilusión no puede hacerse realidad. Generalmente esto es mutuo ambas partes buscan a otro, por así decirlo, y no lo saben. La medida de la plenitud que experimentas es un buen indicador de cuánto buscas a la persona real. La ausencia de dicha indica la naturaleza ilusoria de la búsqueda y revela la superposición deliberada de otra persona, tal como una figura parental, sobre la persona real. Cuando tu atracción hacia otro es verdaderamente genuina y surge de una base real y sana, encontrarás que está dirigida a esa persona específica a quien deseas revelarte del modo más íntimo y real, y con quien deseas estar conectado del modo más cercano posible.  

El anhelo de una conexión cercana nunca cesa en el alma humana, pero toma formas diferentes en el infante y en el adulto. Para un infante, la cercanía es una experiencia enteramente pasiva; el niño incorpora, recibe y absorbe nutrición y afecto como un organismo meramente receptivo, ilustrando así el principio universal femenino. En este caso, la madre es la dadora, y en esa capacidad la mujer verdaderamente femenina expresa su principio masculino. Para el adulto, la cercanía puede consumarse exitosamente sólo cuando la experiencia es mutua cuando ambos participantes se extienden hacia el otro, dan, sustentan, nutren, reciben e incorporan activamente. Este ritmo orgánico, autorregulado y espontáneo no puede ser determinado por la mente. Es la expresión involuntaria de un proceso legítimo tan exigente, intrincado y significativo que es imposible de transmitir a tu alcance humano de entendimiento.  

Como todos saben, los bloqueos para la verdadera plenitud existen porque el infante que está dentro de la personalidad del adulto todavía busca su propio modo de lograr plenitud. Busca un padre o una madre nutritivos en vez de buscar a la otra persona específica, y busca el tipo de cercanía meramente receptiva y que incorpora. La fusión a la que se aspira de este modo nunca puede tener lugar. En consecuencia, la persona vive en una rutina cansadora de perpetua frustración que parece entonces justificar su cautela, retraimiento y negatividad. El movimiento hacia la cercanía se escinde y se instala un contra movimiento que causa un cortocircuito en el sistema. Este cortocircuito se experimenta entonces como un bloqueo involuntario, una inhibición y una desvitalización.  

En el nivel emocional, el movimiento hacia la fusión debe expresarse en un intercambio de sentimientos. ¿Qué significa un intercambio de sentimientos en términos adultos, realistas? El intercambio de sentimientos o nivel emocional de la sexualidad es determinado por el amor en su sentido real, con la totalidad de sus muchos aspectos y manifestaciones. Usas la palabra amor con mucha facilidad pero demasiado a menudo cuando pronuncias la palabra, ésta no tiene ningún significado conectado a ella o, aun peor, se usa la palabra amor como una etiqueta detrás de la cual se esconden sentimientos muy diferentes al amor, tales como necesidades del ego y metas negativas. La gente se usa entre sí del modo más explotador y llama a esto amor. ¿Cuál es la experiencia vívida y viva detrás de la etiqueta estereotipada? La experiencia del amor es fundamentalmente el intento de percibir la realidad múltiple de la otra persona. Tal intento requiere que dejes de lado temporalmente tu ego, tus propias necesidades, expectativas e intereses personales, para vaciarte. Entonces podrás permitir que entre en ti lo que es, podrás permitir que entre la otra persona y así podrás percibir, experimentar y sentir verdaderamente todas las complejidades de ese otro ser. ¿Qué otra experiencia podría ser más fascinante? Cuando no tengas tus intereses puestos en mantener una imagen ilusoria de lo que la otra persona debería ser y resentirte entonces cuando él o ella no es eso, estarás abierto y lo suficientemente vacío como para permitir que entre lo que es. Éste es un modo de expresar amor. A partir de esta base sólida puede construirse un intercambio de sentimientos.  

Si percibes de un modo real, estarás lo bastante libre de tu obstinación en hacer tu voluntad, tu orgullo y tus miedos como para estar suficientemente listo para tratar con lo que es. Serás capaz de manejar hasta el dolor y la frustración si es necesario, de modo que la realidad, que finalmente es dicha, pueda llegar a ti. La habilidad para tolerar la frustración y el dolor es esencial para dar y recibir, y para experimentar dicha. Por el otro lado, si te sientes muy amenazado por el dolor y te defiendes contra él el dolor de que las cosas no sean como quieres, el dolor de que te hieran un poco, el dolor de tener que renunciar a una ventaja imaginaria o aun a una real creas una pared dura a partir de tu corriente de energía fluida. Nada puede entrar en ti a través de esta pared, ni tampoco puede fluir nada de ti hacia los demás. Estás aislado en la prisión creada por ti mismo de tu defensa contra el dolor y contra lo desagradable. Te adormeces y no puedes vivir plenamente. No puedes fusionarte y entonces no puedes tener ningún placer.  

Amar, y por lo tanto la habilidad para dar y recibir, depende de la habilidad para percibir la realidad con una visión despejada. Esta habilidad, a su vez, depende de lo bien que puedas sufrir el dolor, sin defenderte y de un modo que esté libre de las interpretaciones manipuladoras del dolor. Tales interpretaciones sólo tienen como meta anular el dolor, mientras que permitir que el dolor exista dará lugar a una interpretación veraz de los sucesos que causan el dolor.  

El aspecto del amor real al que me refiero como “permitir que el otro sea” significa más que aceptar simplemente dónde está la otra persona y quién es ella, en cualquier momento en particular. Significa tener una visión de la persona total, incluyendo su potencial no realizado hasta ahora. Tal visión de lo que no es manifiesto en la otra persona es un gran acto de amor. No tiene nada que ver con la ilusión de manufacturar otro tipo de persona con el propósito de satisfacer necesidades creadas por ti mismo.  Si puedes dar esa libertad de “ser el que eres” a la persona que amas, puedes intercambiar confianza. Ganas entonces la libertad de hacer valer tu propio derecho a ser, y puedes hacerlo entonces sin desafiar y sin jugar tus juegos negativos. Este hacerse valer real proviene del estado libre de culpa que le sigue a la verdadera actitud de dar. Si puedes decir “sí” a dar de todo corazón, también puedes decir “no”. Si das de verdad, también puedes hacer valer tu derecho interno a recibir y eso no debe confundirse con las demandas neuróticas e infantiles.  

No dar sentimientos hace imposible el intercambio. Dado que en realidad dar y recibir son una sola cosa, no puedes darle a los demás sin darte también a ti mismo.  Inversamente, al retener y no darle a los demás es inevitable que retengas y no te des a ti mismo. Entonces culpas de la privación consiguiente a la otra persona porque aún te aferras a la ilusión de que dar y recibir son dos actos separados. La fusión que anhelas sólo puede llegar a suceder si cada sentimiento que anhelas recibir, cada aspecto particular del amor, está fluyendo de ti con riqueza. Estos aspectos del amor incluyen la ternura, la calidez, el respeto y también el reconocimiento de la esencia del otro con su capacidad para el crecimiento, el cambio y la bondad. Agrega a esto paciencia, y dale al otro el beneficio de la duda. Haz lugar para interpretaciones alternativas. Confía y dale lugar al otro para que se despliegue y sea. Tú también anhelas apasionadamente que te den estos aspectos del amor perfecto. La fusión puede tener lugar en el nivel emocional sólo cuando estás completamente comprometido a aprender a expandir tu propia capacidad de dar estos componentes del amor perfecto.  

Pero para fusionarte emocionalmente y por lo tanto, totalmente es igualmente necesario que te expreses con veracidad hacia la otra persona, aun cuando puede ser que esto no sea deseado ni bienvenido. No hacerlo bajo el disfraz de una así llamada bondad amorosa, y aceptar en silencio, es sentimental y generalmente deshonesto, ya que en realidad sólo tienes miedo de las consecuencias desagradables y entonces no estás dispuesto a arriesgarte al dolor, a exponerte, a la confrontación y al duro trabajo de reintegrar la relación en un nivel más alto y más profundo. Esto sólo puede hacerse sanamente y sin culpa cuando has tratado con tu propia crueldad y la has eliminado. En tanto exista en ti cualquier crueldad, nunca serás capaz de decirle la verdad a los demás sin herirlos porque el motivo oculto para herir a los demás impregna tanto tus energías y afecta tanto tus acciones y tus palabras que paraliza tu valor para hablar y para confrontar una situación que requiere mejoras.  

¿Cómo puede entonces establecerse nuevamente e incrementarse un dar amor sin restricciones? Es posible que estés libre de crueldad y puedas hablar de un modo totalmente constructivo, y aun así la otra persona se sienta herida tal vez porque insiste en no ser criticada ni sentirse frustrada nunca. Pero si puedes tratar con la herida que surge en ti por esta reacción, podrás arriesgarte verdaderamente a que esto suceda y batallar para atravesar la situación de manera tal que sea posible un intercambio abierto de sentimientos. Encontrarás que cuanto más actúes a partir de tu intención sincera de amar y sentir más profundamente, más fructífero será el resultado cuando te arriesgues a ofender a tu pareja. Inversamente, cuando “dices la verdad” porque necesitas herir pero no quieres admitirlo, el resultado habrá de ser indeseable. Tu culpa por esta motivación oculta será un escudo que se levantará entre tú y la verdad, y entre tú y la otra persona.  

La plenitud y la dicha que tu alma anhela sólo pueden satisfacerse a través de la fusión con otra conciencia. Ésta depende de tu habilidad para arriesgarte, confrontar, admitir tus secretos más custodiados y como resultado, hablar cuando la otra persona pone obstrucciones en el camino. También debes reconocer tu propia limitación para expresar tus mejores sentimientos cuando las negatividades no expresadas y los juegos ocultos de tu pareja lo hacen imposible. La declaración positiva de la cual hablo aquí es enteramente diferente de hacer una demanda echando la culpa, lo cual verdaderamente pone la responsabilidad en la otra persona. El tipo de declaración al que me refiero aquí no culpa al otro, y sin embargo, reconoce lo que el otro está haciendo. Cuando ya no tienes tus intereses puestos en echar la culpa, puedes hablar verdaderamente en vez de quedarte callado. Ya no eres tan ciego como para no ver completamente que te involucras emocionalmente en tu intercambio negativo. En tanto sólo puedas percibir indirectamente este intercambio negativo, tu lucha habrá de ser dolorosa y no experimentarás paz al reconocer el rol de tu pareja en el intercambio. Pero cuando tu reconocimiento de la contribución negativa de tu pareja provenga de la visión clara que sólo puedes lograr como resultado de la confrontación contigo mismo y de la profunda honestidad, entonces te arriesgarás y el dolor temporal no te disminuirá. 

Para fusionarse emocionalmente es necesario el intercambio honesto, con el riesgo de crisis ocasionales. Este intercambio honesto depende totalmente de la honestidad consigo mismo del individuo y de su buena voluntad para abandonar los patrones deshonestos, dañinos y destructivos. Si estás restringido, inhibido y atemorizado, también inhibes el alcance y la profundidad de la dicha que ambos experimentan y que surge de la fusión. En ese caso, tienen que preguntarse a sí mismos dónde se origina este miedo en ambos. Y dado que sólo puedes ser responsable por ti mismo, pregúntate especialmente dónde se origina el miedo en ti. ¿Dónde está en ti la crueldad que te hace tener miedo de decir lo que ves? ¿Dónde la ceguera hacia ti mismo te hace inevitablemente ciego a la otra persona, de modo tal que estás inseguro y a la defensiva acerca de lo que ves y en consecuencia, militante y hostil? Nuevamente, la fusión emocional sólo puede existir en la medida en que se cumpla con los requisitos de los que hablé aquí.  

La fusión mental existe en el nivel de la mente pensante. La habilidad para intercambiar las ideas y pensamientos más profundos, y para arriesgarse al desacuerdo y la desaprobación, son básicos. La fusión mental sólo puede existir cuando hay una cierta combinación de compatibilidad. Los dos miembros de una pareja para ser compatibles tienen que compartir ciertas ideas fundamentales acerca de la vida. También espiritualmente deben estar más o menos en el mismo plano de desarrollo. Esto no significa que deban compartir cada pequeña idea. Eso es completamente imposible y la divergencia es necesaria en algunas cosas. Es tanto un resultado de la variedad interior de los seres humanos como también una ayuda necesaria para que cada uno se desarrolle más. Para alcanzar la fusión mental se requieren varias cualidades. Una es la necesidad de crecer hacia el mutuo entendimiento veraz, otra es la humildad para buscar y desechar si fuese necesario las ideas y opiniones que ambos podrán sostener. También necesitas humildad para permitirle al otro y permitirte también a ti mismo tener razón o estar equivocado. El acto mismo de buscar un modo más profundo para hallar la verdad en lo concerniente aun a los asuntos más pequeños provee un maravilloso combustible para el crecimiento y te ayuda a alcanzar una unión más profunda en el nivel mental. Son importantes las actitudes que aplicas en los puntos en que hay diferencias y los modos en que los enfocas. ¿Evitas cualquier confrontación de ideas simplemente porque es demasiado incómodo “hacer olas”? ¿Estás de acuerdo superficialmente para tener paz porque de todos modos el tema “no es importante”? ¿Puede ser que quizás no te tomes el trabajo ni siquiera de pensar profundamente acerca de cosas que no te conciernen directamente? ¿O insistes en “tener razón” por el mero hecho de tenerla? ¿Es el desacuerdo un modo de encontrar una vía de salida para los sentimientos y pensamientos negativos que están almacenados en ti y con los que no eliges tratar de manera constructiva?  

La libertad de tener ideas diferentes puede ser otorgada sólo cuando ambos están anclados en la verdad espiritual y cuando apuntan en esa dirección. Cuando la realidad espiritual es siempre la meta última, también sabes que hay una sola verdad. Y esto se aplica exactamente del mismo modo a los grandes temas vitales como a las más pequeñas trivialidades cotidianas. Pero también sabes que esta verdad única tiene muchas facetas, incluyendo a menudo dos opuestos aparentes que son partes de un todo. Con la verdad espiritual como meta última no le darás demasiada importancia a las opiniones, las ideas y los pensamientos. Esto hará posible que los compartas e intercambies. Si tu meta es siempre la verdad interior, la verdad espiritual, entonces los pequeños desacuerdos o las opiniones diferentes desaparecerán paulatinamente. Primero dejan de ser importantes, luego se integran o fusionan en la verdad del espíritu que todo lo une.  

No debe descuidarse compartir lo mental. Uno ve a menudo relaciones en las que se comparte lo sexual y hasta cierto punto, lo emocional, pero se descuida compartir lo mental, lo cual es extraño en un mundo que enfatiza tanto la importancia del intelecto, las ideas y la mente. Sin embargo, las personas viven una al lado de la otra, día a día, privándose a sí mismas y la una a la otra de las alegrías de la fusión mental. No exponen mentalmente su ser más interno, sus ideas, creencias, sueños, aspiraciones, sentimientos, miedos, metas, anhelos, inseguridades y esperanzas más internos. El mundo de la mente y las ideas es parte integral de compartir de una manera total. Y es completamente imposible para una persona fusionarse con otra en un nivel de un modo verdaderamente satisfactorio, mientras que se mantienen separadas en cualquiera de los otros niveles y de este modo no permanecen sintonizadas con el movimiento natural hacia la fusión. Por ejemplo, bastante a menudo cuando se atribuye la frustración a la incompatibilidad sexual, la incompatibilidad sexual podrá no ser en absoluto un resultado de una ausencia de atracción física. Podrá ser el resultado de una fusión insuficiente en cualquiera de los otros niveles o en todos ellos. 

La fusión espiritual es siempre un resultado natural de la fusión en los niveles físico, emocional y mental. Que exista la fusión en estos tres niveles significa que las partes involucradas deben ser seres espirituales altamente desarrollados que están trabajando activamente e involucrados en un camino espiritual. Deben estar lo suficientemente despiertos como para buscar la verdad espiritual consciente y deliberadamente. Para que exista la fusión total, la meta primordial debe ser alcanzado el yo espiritual. Por lo tanto, es verdad que la plenitud y la dicha que todo ser creado anhela es posible en la medida en que el desarrollo espiritual de una persona haya avanzado y aún continúe avanzando. Un estado así se mantiene en la medida en que los miembros de la pareja estén en movimiento y en la medida en que la destructividad haya dejado lugar para las actitudes y la conducta constructivas, expansivas y positivas. Demasiado a menudo, los seres humanos están atascados y no tienen intención de moverse y salir de su estancamiento. Entonces se sorprenden cuando su anhelo de unidad permanece insatisfecho y culpan por ello a los demás, a las circunstancias y a la vida.  

Todos los asuntos de la vida deben relacionarse finalmente con el yo espiritual y la realidad espiritual. Todas las disputas pueden resolverse y conciliarse verdaderamente sólo en el yo espiritual que es uno en todos los seres creados. Cuando dos seres humanos se fusionan con el sentimiento de que hay un mundo espiritual dentro de ambos en el que pueden descubrir su unidad, entonces tiene lugar la unión espiritual. El tremendo poder creativo de la fuerza sexual generada a través de la unión en todos los niveles tiene vida auto-perpetuante, con aspectos tanto positivos como negativos. Participando en esta vida, los miembros de la pareja que están intentando alcanzar la unión ponen en movimiento algo que adquiere su propio momentum, como una corriente que la personalidad humana tiene que aprender a seguir.  

Cualquier cosa que exista en la psiquis humana se muestra en la experiencia sexual; es imposible mantener algo afuera. La manera en que ocurre la experiencia sexual es por lo tanto un indicador infalible de dónde está la psiquis de la persona. Revelará dónde una persona está liberada y en unidad con la ley divina, dónde es mala y destructiva, y dónde está atascada y estancada porque la destructividad está oculta y no ha tratado con ella. Las facetas ocultas se vuelven magnetizadas y energizadas por la corriente sexual, determinando así su dirección. Cuando esta dirección es negativa y por lo tanto, es negada con vergüenza, tanto el desarrollo de la persona como la vitalidad de la fuerza de vida estarán restringidas. La poderosa energía creativa que es inherente a la expresión sexual crea una condición donde habrán de manifestarse inevitablemente todas las actitudes de carácter y todos los aspectos de la más oculta naturaleza propia. Desafortunadamente, los seres humanos están extremadamente ciegos a esto. Hasta la más avanzada psicología es inconsciente del hecho de que el modo en que se manifiesta la sexualidad no necesariamente en la acción sino en la inclinación revela la totalidad del carácter propio, con todas sus actitudes, todas sus tendencias de personalidad y ego, todos sus problemas e impurezas, como así también su belleza ya purificada. Toda esa información se revela y está disponible para cualquiera que sabe cómo y dónde buscarla. Demasiado a menudo se trata con las actitudes sexuales de un modo fácil, juzgándolas simplemente como sanas o neuróticas, o moralmente correctas o equivocadas. También hay un rechazo desafiante a reconocer las claves que están contenidas en ellas. En tales casos, estas manifestaciones se separan del resto de la persona como si tales inclinaciones fuesen meramente una cuestión de gusto o de rasgos innatos tales como haber nacido con ojos azules o marrones. Muy a menudo se supone que las etiquetas se hacen cargo del asunto. A menudo se pasa por alto completamente el mensaje espiritual de la realidad interna, por más clara y fuertemente que hable a través de las inclinaciones sexuales de la persona, sea que se les permita manifestarse o que se las niegue y reprima. Si los defectos de carácter deforman el impulso sexual propio en fantasías crueles y destructivas, actuarlas es exactamente tan innecesario como actuar otros sentimientos destructivos. Lo mismo es verdad para cualquier sentimiento asesino que, en el curso de tu camino, admitas tener: no es necesario que lo actúes para que seas capaz de enfrentarlo, entenderlo, aceptarlo, tratar con él y reconocer su significado interno.  

Cada actitud pequeña y aparentemente insignificante que existe en la personalidad humana reaparece simbólicamente en la expresión sexual propia precisamente porque la energía sexual es tan poderosa. El modo en que la sexualidad se expresa en un individuo refleja aquellos aspectos internos de los que la persona necesita darse cuenta desesperadamente. Mis amigos, es cuestión de aprender a usar este conocimiento. Mira tu sexualidad de un nuevo modo. ¿Qué te revela acerca de tu naturaleza no sexual, acerca de tu persona, tus actitudes y demás? ¿Dónde es que tu sexualidad expone tus problemas, y dónde y cómo revela tu naturaleza purificada?

Cuando tú y tu pareja no se están fusionando en uno de los cuatro niveles de los que hablamos, entonces eso debe ser visible en tu vida. Digamos que tus atracciones, necesidades y deseos son fuertes en el nivel físico. Supongamos que estás listo para exponerte en ese nivel y buscar allí la fusión. Pero supongamos también que ése no es el caso en absoluto en el nivel emocional y/o mental. Allí quieres mantenerte separado y no deseas ni dar ni arriesgarte ni integrar constantemente cada nivel en un plano aun más alto. Entonces el nivel físico no sólo se volverá severamente restringido sino que la naturaleza de tu impulso sexual habrá de revelar, de un modo u otro, las actitudes emocionales y mentales que puede ser que mantengas escondidas. Puede ser que no tengas noción de que estas actitudes reaparecen en una forma sexualizada, impregnadas y magnetizadas por la fuerza sexual.  

Si a las negatividades del sistema psíquico se les niega la conciencia, la experiencia sexual habrá de estar bloqueada, será chata, insatisfactoria, mecánica y, en instancias más severas, hasta estará totalmente paralizada. Si se quita esta negación, la inclinación sexual podrá mostrar tendencias de carácter tales como la de encontrar placer en ser cruel. Hay tantas variaciones y detalles que no es posible generalizar. Por ejemplo, si se niega y se reprime tanto la culpa como el auto castigo subsiguiente, estos podrán aparecer en una inclinación sexual a ser herido, humillado o rechazado. Hay innumerables posibilidades y significados. Cada fantasía sexual debe ser despertada nuevamente y se le debe permitir que exista, para poder entenderla. Éste es el único modo de traer la energía sexual estancada de vuelta a su estado fluido, aun si al principio esto significa vivir las fantasías, ya sea en tu mente o de un modo juguetón dentro de una relación de pareja íntima y establecida.  

A menudo, la expresión sexual desviada es bastante consciente y uno se abandona a ella y la disfruta en la medida en que esto sea posible de este modo restringido. Sin embargo, no se hace la conexión entre tal expresión sexual y su significado más profundo la persona simplemente asume que “es así como soy” y no está dispuesta a abandonar este placer, convencida de que éste es el único modo en que puede tener placer. Esto es totalmente falso; el placer que estaría disponible si se reconociese la característica negativa es incomparablemente más alto en intensidad y en calidad, y no hay que renunciar a nada por él. Para cambiar, uno primero se permite hacer las conexiones entre el rasgo negativo reconocido y los aspectos no sexuales de su ser. Desde allí sucederá orgánicamente una transformación natural de la dirección de la corriente sexual.  

Tú, que has estado trabajando en este camino por algún tiempo, ya has confrontado algunas de tus negatividades. ¿Puedes creer que estas negatividades no se expresan en tu sexualidad? ¿Puedes suponer, aunque sea por un instante, que tus negatividades no se manifiestan en tus actitudes sexuales y por lo tanto, no influyen en tu capacidad para la plenitud, la fusión y la dicha? Eso sería insensato, por cierto. Entonces, tal vez éste podría ser un nuevo modo de enfocar tu tarea de ver qué negatividades específicas causan qué manifestaciones específicas. En cierta medida has hecho estas conexiones, pero ni por lejos en la medida de lo que está disponible para que descubras y uses de este modo. Ésta será una empresa extremadamente excitante para ti, y dará muchas claves. Cuanto más específico puedas ser, más reveladoras y vivificantes serán tus percepciones interiores y tus comprensiones acerca de ti mismo.  

Todos ustedes saben que hacer las conexiones entre causa y efecto es un aspecto importante del desarrollo personal y de la confrontación con uno mismo. El dolor y la disonancia más grandes de la personalidad humana existen no sólo por la escisión entre los niveles de la personalidad sino también por la escisión entre la causa y el efecto. Nada es más doloroso que sufrir un efecto cuya causa ignoras.  

Para la mayoría de los seres humanos todavía es inconcebible combinar la sexualidad con la espiritualidad. Este concepto inevitablemente cambiará pronto; las afluencias espirituales de hoy ya han forjado el comienzo de una nueva era. En tiempos anteriores, se consideraba que la sexualidad era la antítesis de la espiritualidad. No se sabía que la verdadera unión espiritual es un resultado consumado de la unión en todos los niveles del ser, incluyendo el nivel físico-sexual. No se sabía que la integración y la unidad totales deben alinear la sexualidad con la espiritualidad. La realización de tu vida espiritual sólo es posible como resultado de la unificación total en todos estos otros niveles, y por cierto nunca como resultado de escindir una parte del resto. El significado real de la espiritualidad es la unidad y la totalidad, y eso significa que debe incluir todo lo que hay. Por lo tanto, las relaciones satisfactorias con los demás siempre reflejan el grado de unificación interior del individuo. Si no puedes encontrar unión con otros, hay desunión dentro de ti.  

La dificultad que tienen los seres humanos para unificar la espiritualidad y la sexualidad, aun en concepto, se debe precisamente a lo que expliqué antes el hecho de que el mal oculto se manifiesta en la expresión sexual y a través de ella. Es por esto que durante siglos las enseñanzas espirituales han postulado que la sexualidad es un impedimento para el desarrollo espiritual. En tiempos más tempranos de la historia había una razón para tales postulados. En ese momento no estaban completamente equivocados. El estado menos desarrollado de la humanidad temprana hacía que las personas actuasen su brutalidad y su bestialidad a través de su sexualidad. La conciencia y la conciencia moral, la afluencia del espíritu, existían entonces en una medida mucho menor. Todo era actuado con impunidad y considerando que se tenía razón. Los más fuertes tenían los derechos y no necesitaban excusas. La habilidad para refrenarse y para la disciplina eran prácticamente inexistentes. La capacidad para la empatía con otros era extremadamente débil y rara. En un mundo así, los impulsos poderosos tuvieron que ser refrenados para hacer posible cualquier afluencia del espíritu. Esto explica las largas eras en que los ejercicios espirituales se usaron para refrenar los instintos naturales. El desarrollo espiritual, por un lado prosiguió y por el otro, constriñó los impulsos naturales de la humanidad, y esto fue necesario temporalmente. Sólo ahora, al entrar la humanidad en una nueva era espiritual de despliegue, los seres humanos son lo suficientemente fuertes como para mirar sus instintos ocultos y purificarlos, sin peligro de actuarlos. Sin embargo, aun hoy casi nadie conoce la línea fina entre expresar y admitir el material negativo de modo seguro y honesto, y actuarlo destructivamente. Ustedes que están en este camino son por cierto pioneros en aprender el arte sumamente importante de hacer esta distinción.  Sólo de este modo puedes unificar tu persona total, purificar todos los aspectos de ti mismo y hacer salir sin peligro el impulso sexual, de cualquier manera que éste se manifieste ahora. El predomino actual de estancamiento, baja vitalidad y frecuentes problemas sexuales es un resultado de haber confinado tu fuerza de vida negativa porque no podías tratar con ella sin peligro. Ahora estás aprendiendo un método nuevo y maravilloso de liberar tus instintos con el propósito de purificar y revitalizar tu vida.  

Si la energía de la fuerza de vida está concentrada en un mal no reconocido y no enfrentado, entonces se teme a la energía misma y se llega a preferir un estado de estancamiento como el mal menor. Puede ser que se lamente este adormecimiento y que por lo tanto, el anhelo se vuelva insoportable, pero la persona interior está aún demasiado intrigada y temerosa como para hacer otra cosa. Se niega el mal y puede ser que entonces la personalidad trate de forzar el impulso sexual artificialmente con resultados muy insatisfactorios. La persona podrá recurrir a estimulantes artificiales y entonces la sexualidad se volverá aún más escindida del resto de la personalidad. La escisión entre los niveles crea más cortocircuitos.  

La disonancia entre los varios niveles podrá manifestarse quizás del siguiente modo. El nivel emocional expresa: “No quiero amar”, lo cual indica odio negado. El nivel mental podrá decir: “Debo amar y si no lo hago, soy malo y no tengo placer. Entonces debo forzarme a amar.” Otro nivel mental podrá decir simultáneamente: “No me sirves para nada, eres malo”, como una excusa y una explicación por no amar. El nivel físico-sexual podrá decir: “Quiero poseerte para tener mi placer.” En tal situación dilemática, la sexualidad es anulada o funciona en lo que es llamado perversión placer en causar dolor, placer en negar el yo y la otra persona. El sexo cruel, egoísta y que odia, siempre produce culpa que es entonces descartada y racionalizada diciendo que proviene de una actitud puritana y no esclarecida. Pero la culpa aún prevalece a pesar de cualquier “esclarecimiento“. ¿Dónde se origina una culpa así? La culpa empieza con seguridad en el odio y la brutalidad escondidos que se manifiestan de manera encubierta en las expresiones sexuales, sea que uno admita o no que tiene estos sentimientos. Si uno no trata directamente con sus deseos de disminuir a los demás, hacer cosas sólo para beneficio propio, o explotar a los demás y ser descuidado con ellos, estos deseos contaminan la sexualidad santa. Y la sexualidad es santa, por cierto. Cuando se usa la sexualidad al servicio del engrandecimiento del ego y el deseo vehemente de poder, es inevitable que esto produzca culpa “inexplicable”, o culpa que se explica por el entorno de las personas y sus influencias tempranas.  

Nada es tan peligroso como usar una poderosa energía espiritual de un modo destructivo e invertido, sea en los hechos reales o sólo en pensamiento y actitud. Cuando el matar y el odiar están arraigados en la sexualidad, la sexualidad se vuelve viciosa y antagónica de la espiritualidad. Es por esto que durante milenios la gente actuó en la sexualidad los impulsos más bestiales, dando origen así a la creencia de que la sexualidad en sí misma es bestial. Para los seres humanos sólo ahora es posible tomar cada mal que puedan concebir, enfrentarlo y no actuarlo. Hoy hay en la gente una conciencia moral que los hace bastante conscientes cuando son viciosos. Esta conciencia no está siempre en la superficie ya que la gente generalmente trata de evitar lo que sabe, pero sin embargo existe dentro de la psiquis. Por lo tanto, hay una renuencia a ceder al impulso sexual ya que saca a la luz las negatividades que uno niega, el mal y la destructividad propios.  

Si usas esta clave, en el espíritu del pathwork, para permitirte ver y admitir la verdad, no sólo lograrás tener una percepción interior más profunda de ti mismo, hacer nuevas conexiones y purificarte más, sino que activarás el poder sexual que antes era tan esquivo para ti. De este modo liberarás tu sexualidad y la integrarás simultáneamente con tu yo espiritual no forzándolo compulsivamente y a destiempo sino en un proceso natural. Liberarás a la energía sexual de estar involucrada negativamente. La conciencia de dónde estás atrapado en una expresión sexual negativa debe combinarse con el pleno entendimiento del significado de este lazo. Deberás ver qué hay detrás de la expresión negativa de tu sexualidad. ¿De qué modo revela ésta tu egoísmo, tu crueldad, tu desamor, tu codicia?  

Traten con esto, mis amigos. Cuanto más lo hagas, menos bloqueado te encontrarás, más espontáneo se volverá el movimiento interior, más te revitalizará la experiencia de fusión y más funcionarán tus fuerzas involuntarias. Pero primero debes correr el riesgo de permitir que las fuerzas involuntarias revelen los aspectos más profundos de tu maldad que de otro modo no puedes descubrir. Tus fantasías sexuales más secretas, si las examinas a la clara luz de la verdad por lo que son realmente, serán tu liberación. No hay ninguna verdad que sea insoportable, jamás. Ninguna verdad, si se la percibe con un sentido de realismo, puede jamás disminuir tu espíritu y tu verdadero yo. De este modo te volverás vivo y despertarás de tu estado de desvitalización. Te liberarás de tus miedos.  

Antes de terminar esta conferencia, quiero decir una sola cosa más en relación a este tema. Los principios masculino y femenino en el universo se expresan en cada acto creativo. ¿Cómo se expresan entre los dos miembros de una pareja y dentro de cada uno? El principio masculino expresa el movimiento hacia afuera de extenderse hacia el otro, dar, actuar, iniciar y hacer valer. El principio femenino expresa el movimiento receptivo de incorporar y nutrir. En el estado de distorsión y negatividad, el principio masculino se manifiesta como agresiones hostiles, golpeando en vez de dar y extenderse hacia el otro. El principio femenino en estado de distorsión se convierte de ser amorosa receptividad y nutrir, en arrebatar, robar, aferrar de manera apretada, atrapar y tomar sin soltar. Estos principios se manifiestan en cada acto viviente. Ambos principios, en armonía y en distorsión, existen tanto en los hombres como en las mujeres. Pueden detectarse fácilmente con un mínimo de auto-observación. Se manifiestan como movimientos del alma que podrán o no manifestarse también como actos físicos.  

Estos movimientos existen absolutamente en todo lo que pudo ser creado y podrá ser creado alguna vez. Son manifestaciones integrales en la Creación. Una vez que determines la manera en que ambos principios se expresan en ti, es posible conectar estas expresiones fácilmente con tus niveles mental, emocional y físico. Permítete esta visión. La fusión satisfactoria entre un hombre y una mujer es posible sólo en la medida en que ambos principios funcionen en armonía dentro de ambos miembros de la pareja, y se complementen entonces el uno al otro en el acto de fusión. Si no hay un interjuego armónico de los principios masculino y femenino dentro de tu propio sistema psíquico, si allí hay distorsión y desequilibrio, entonces esto también habrá de manifestarse inevitablemente en tu elección de pareja y en el modo en que conduces la relación.  

La fusión armoniosa aumenta hasta un punto de fusión total. La fusión total es la plenitud total que los dos movimientos encuentran en su culminación. Esto es, nuevamente, un fenómeno universal que se encuentra en cada acto creativo, sea éste la creación de un sistema planetario, la creación de un simple objeto o la unificación de dos amantes amorosos. Este punto de fusión que podrás llamar orgasmo, es la plenitud total; la meta se habrá cumplido en espíritu en la medida en que esta fusión sea ahora posible en cualquier acto creativo para las entidades que están intentando alcanzarla. Esta experiencia creativa sólo puede tener lugar en la medida en que se abandonen las negatividades y las defensas del ego, y se acepte, se le dé la bienvenida y se siga el movimiento involuntario. La experiencia creativa continuará expandiéndose hasta que tenga lugar la unión total con el todo. Entonces la entidad permanece en el punto de fusión en una dicha espiritual sin fin. Pero en tanto el universo no haya encontrado su cumplimiento llenando el vacío de luz espiritual, el orgasmo en la creación sólo puede ser temporal. En consecuencia, las partes se encuentran separadas nuevamente y continúan su intento por siempre, hasta que uno sea todo y todo sea uno, hasta que no haya más oscuridad y sólo prevalezcan la luz, la verdad y la belleza espirituales.  

¡Si todos ustedes pudiesen saber realmente que tienen en sí mismos un tesoro inagotable de seguridad, de amor y de luz! Lo único que te separa de él es tu pensamiento, que no conozcas y que no quieras sentir, conocer y considerar esta verdad. Haz uso de esta verdad.  

Mis amigos, supongo que debe haber muchas preguntas acerca de este tema. Sugiero que las tratemos en la próxima sesión de preguntas y respuestas. En este punto en particular, la energía es muy hermosa, muy fuerte y muy vital. Permitan que ella los mueva. Permitan que el espíritu los mueva a una expresión más libre y trabajen ahora con esta energía.  

Los dejo con este dorado flujo de energía y con el sentimiento que ha sido evocado en la mayoría de ustedes. Sean benditos en la verdad de la vida que está disponible en todo momento, en la verdad del amor, en el amor a la verdad y en la paz de la realidad espiritual. 

 

Pathwork®

Conferencia de Pathwork nº 207

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Comentarios

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Fecha: 13-07-2017 03:07

Nombre: Patricio. Fajardo

Muchas gracias. Un artículo muy interezante, muy claro y enriquecedor.

Fecha: 10-07-2017 23:07

Nombre: Bertha Duarte

Amigos, gracias por compartir. Siempre abren nuevos senderos en el aprendizaje...mucho por aprender aún. Gracias, gracias, gracias.

Fecha: 10-07-2017 20:07

Nombre: Danilo

Muchas gracias por compartir este material, lo voy a leer nuevamente. Me resultó como un anexo a UCDM, muy importante de llegar a esa compresión. Gran abrazo! Jajajaja