Más allá de los límites de tu mente

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El negocio del victimismo

Mayo-2018, Andrés Rodríguez

El negocio del victimismo

En el año 2007, cuando todos creían que en España se ataba a los perros con longanizas, empecé a sospechar que la situación no era normal. Personas que ganaban el mismo sueldo de siempre decidían comprar casas cuyo precio sólo unos pocos años atrás les habrían parecido una locura. Pero la locura colectiva les cegaba y la mayoría caía en esa trampa debido a la presión social, porque “había que invertir”. Decidí indagar un poco en internet y observé que había otros que, como yo, empezaban también a darse cuenta de que algo no estaba bien; eran los “burbujistas”, personas que pensaban que se estaba produciendo una burbuja inmobiliaria cuya explosión sería sólo cuestión de tiempo. Esta perspectiva era ridiculizada y menospreciada por su contraparte, los “nuncabajistas” que, como su nombre indica, pensaban que el precio de la vivienda nunca bajaría, y era la gran mayoría. Entonces la burbuja explotó en la cara de todos y, como en el juego de las sillas, muchos se quedaron sin nada cuando paró la música.

Ahora estamos asistiendo a una nueva burbuja: el victimismo. No es que el victimismo haya aparecido ahora de repente en nuestra sociedad, sino que se ha descubierto que puede mover cientos de millones de euros a través de subvenciones y la financiación de diferentes movimientos sociales. Cuando se alude a los instintos más básicos y primarios, como pueden ser el deseo sexual, el miedo o la creencia en la injusticia, las emociones más irracionales empiezan a moverse y a producir un “efecto rebaño” que busca fagocitar a todo aquel a quien toca, queriendo hacerle a la fuerza parte de ese movimiento, si es que el desprevenido no quiere encontrarse de pronto formando parte del “bando contrario”, socialmente repudiado por el pensamiento único que le dice al individuo qué es lo que está de moda pensar ahora. 

Luz sobre la New Age: Por qué pone nerviosos a religiosos y científicos

Abril-2018, José Luis San Miguel de Pablos

Luz sobre la New Age: Por qué pone nerviosos a religiosos y científicos

En sentido restringido y tópico, se entiende por New Age esa corriente espiritualista super-optimista y bastante individualista que combina tradiciones diversas, orientales (sobre todo) y occidentales, y que se visibiliza en ciertas librerías en las que, además de libros, se venden objetos variopintos (cristales sanadores, gongs y carrillones, cuencos tibetanos, tarots y otros juegos de cartas adivinatorias...) y se anuncian cursos y conferencias sobre temas tales como la sanación espiritual, el recuerdo de vidas anteriores, los centros sutiles de energía (o chakras), etc. 

En este mismo sentido, el término también se asocia con un género musical extremadamente suave y etéreo que confina a veces con algunas músicas étnicas (la celta sobre todo). Casi se podría decir que, en este sentido restringido y superficial, la New Age se reduce a poco más que una red comercial pintoresca. 

A un nivel que se puede considerar intermedio, se asocia mucho la New Age al libro de Marilyn Ferguson La conspiración de Acuario, publicado en los Estados Unidos en 1980. Con el subtítulo “Hacia un nuevo paradigma”, jugó en cierto modo el papel de manifiesto del movimiento, además de exponer una hipótesis sobre su manera de expandirse. 

Fidelidades

Marzo-2018, Alma

Fidelidades

¿Alguna vez te has parado a pensar por qué sientes esa tristeza? ¿O por qué existe ese sentimiento de culpa constante? ¿Y esa inquietud que te acompaña con cada decisión que tomas sin saber bien por qué? Cuando decides hacer algo que te hace feliz, está constantemente de fondo la impresión de estar traicionando algo o a alguien. Eso a lo que creemos estar siendo infieles, es al concepto del yo. Sin embargo, el concepto del yo no es el problema en sí. Esta idea de ser alguien surge del deseo de resolver cuestiones pendientes, aspectos a desarrollar ante la necesidad de la mente de adquirir un progreso mayor del que trae al venir a este mundo. Se trata de reformular el concepto del yo para convertirlo en un medio y no en un fin.

Desde esta perspectiva, la fidelidad se ha transformado en una patología. Hemos dejado de lado aquello que es razonablemente sano y hemos terminado por confundir los pensamientos nocivos con la sensatez, al tomar como referencia lo que para una gran mayoría es aceptable.

Algunos de estas ideas socialmente apoyadas son:

La espiritualidad es salvaje

Diciembre-2017, Alma

La espiritualidad es salvaje

No puedes ser “espiritual”. Creer esto es tan absurdo como pensar que tu condición humana es una opción. Eres un ser espiritual soñando una experiencia humana. No tiene nada que ver con la forma, apariencia, vestimenta, amuletos, comportamiento o lenguaje utilizado. Aún siendo una persona agnóstica, tu esencia seguirá siendo algo que rebasa la experiencia en este mundo. Entendamos la idea de “ser espiritual” como la distorsión que se viene utilizando para fabricar un nuevo concepto del yo, uno aparentemente más cercano al misticismo, pero que proviene del error de creer que un ego puede llegar a espiritualizarse.

Nuestra naturaleza puede reconocerse por ese guía interno que nos habla en todo momento, al que muchas veces se llama intuición. Si alguna vez has escuchado esa voz, sabrás que nunca te indicó cómo debías aparentar ser aquello que todavía no crees ser, no te dijo que fingieras hasta conseguirlo, ni que taparas tus verdaderas emociones u ocultaras tus intenciones por considerarlas inadecuadas. Lo único que hizo fue señalar en la dirección correcta, haciendo primero hincapié en tus interpretaciones equivocadas para poder corregirlas, y te otorgó la certeza de saber qué camino tomar aunque no fuera lo que tu intelecto reconociera o aceptara inicialmente.

Los otros

Noviembre-2017, Andrés Rodríguez

Los otros

Crees que amas a quienes te rodean, pero no es así. Si no has llegado a amar a alguien verdaderamente, en realidad nunca has amado. E incluso a ese a quien crees haber amado tan sólo le has condenado. Viniste a este mundo como consecuencia de tu profundo sentimiento de culpa, y todavía no lo has abandonado. Te resulta tan insoportable que necesitas ponerlo en otra parte. La culpa genera en ti una profunda sensación de vacío y abandono de la que quieres liberarte, y tu mente intenta lograrlo mediante la proyección. Y rápidamente llega a tu vida esa “otra parte” donde volcar toda tu culpa. El otro se convierte para ti en el espejo constante e inevitable de tu insoportable sensación de soledad, y le atacas por ello. Y a eso lo llamas amor.

Ese ataque está perfectamente premeditado, ingeniosamente diseñado y es sigilosamente llevado a cabo. Lo primero que se necesita para atraer a la “víctima” es un señuelo, algo que le llame poderosamente la atención. Y no hay nada que llame más la atención a quien se siente culpable que aquello que puede morir; el cuerpo. Y así, el cuerpo se convierte en la herramienta fundamental del ataque. Se le permite al otro cebarse por un tiempo de su “regalo”, y mientras lo hace, el ego se mantiene vigilante, a la espera. 

5 acciones que demuestran la falsedad de la espiritualidad moderna

Octubre-2017, Pijama Surf

5 acciones que demuestran la falsedad de la espiritualidad moderna

En los últimos años ha surgido un boom en torno a la espiritualidad, el yoga y la meditación. Las grandes y pequeñas ciudades se han visto invadidas de numerosos centros que brindan el nirvana mediante paquetes en los que incluyen un cambio en el estilo de vida, la dieta y nuevo grupo de amigos; se han sustituido sesiones con especialistas de la salud mental con horas de meditación en un grupo exclusivo; se han popularizado las enseñanzas de gurús y sabios que realmente desconocen el lado oscuro que implica actualmente el mainstream de la espiritualidad. La mercantilización de la espiritualidad pop ofrece soluciones fáciles que substituyen el trabajo profundo que es necesario realizar en las tradiciones espirituales milenarias y hace que las personas entren en contacto con versiones rebajadas de estas enseñanzas. Los genuinos buscadores al final se dan cuenta que para obtener resultados deben ellos mismos comprometerse, encontrar maestros genuinos y que no hay forma de comprar la iluminación. 

¿Cómo es que algo que parece ser tan puro y bueno puede ser tóxico? Para el psicoterapeuta Robert Augustus Masters, el mainstream de la espiritualidad actual ha resultado en una evasión de la realidad. Él menciona que el término correcto, spiritual bypassing, se originó en la década de los 80 por el psicólogo John Welwood, y se refiere al uso de prácticas y creencias espirituales para evadir la confrontación de cosas incómodas, heridas sin sanar y necesidades emocionales fundamentales. En otras palabras, el SB es un rechazo de nosotros mismos y los otros usando una máscara de bondad, amabilidad y espiritualidad: “No sólo nos distancia de nuestro dolor y los problemas difíciles, también de la espiritualidad auténtica, encallándonos en un limbo metafísico, una zona de gentileza exagerada, bondad y superficialidad”.



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